Puede ser que se considere una tendencia temporal y que terminará en desuso, pero la ergonomía escolar es uno de los factores más importantes a la hora de determinar la estructuración de un aula. Desde los centros formativos se tiene que valorar las opciones existentes para que el alumnado pueda desarrollar su actividad en unas óptimas condiciones desde un inicio para que no se produzcan situaciones incómodas o que terminen derivando en problemas de salud para los usuarios.
La ergonomía es una de las ramas de estudio más importantes en los últimos años, relacionando las normas del trabajo o estudio con la dinámica del individuo mientras realiza dicha actividad. De este modo, se busca adoptar la posición idónea para efectuar el mejor trabajo o estudio posible y evitar problemas de espalda, por ejemplo, por lo que se tiene que trabajar en varias áreas para que sea lo más productivo posible desde un inicio.
El rendimiento escolar en muchas ocasiones se ve influenciado negativamente por la dinámica que se está produciendo. No hay que olvidarse de que un correcto uso del mobiliario puede ayudar positiva o negativamente a la productividad. Una persona rendirá mejor siempre que se encuentre cómodo y en una posición correcta en un puesto concreto que en caso de que esté adoptando posiciones incorrectas.
Desde la Asociación Española de Ergonomía, nos definen la ergonomía como: “el conjunto de conocimientos de carácter multidisciplinar aplicados para la adecuación de los productos, sistemas y entornos artificiales a las necesidades, limitaciones y características de sus usuarios, optimizando la eficacia, seguridad y bienestar”.
Una eficacia a prueba
Uno de los elementos más importantes que se tiene que tener en consideración es que históricamente hemos pasado de la adaptación del individuo a los materiales y mobiliarios que existen a adaptar los elementos materiales a las personas. Con esta acción, nos encontramos con muebles con un diseño muy concreto que agilizarán el proceso de aprendizaje de la persona y a la vez reacomodar la posición para que pueda estar en una posición óptima. Un espacio de aprendizaje moderno propiciará que se pueda desarrollar una enseñanza adaptada a los tiempos de manera cómoda, productiva y satisfactoria.
Gracias a las sillas ergonómicas actuales, la ergonomía escolar ha propiciado un cambio en el rendimiento y eficacia del alumnado. De este modo, se ha logrado otorgar de un mayor confort y autoridad al usuario, al mismo tiempo aumenta la productividad. El hecho de utilizar o asistir a clase puede comportar varias dinámicas internas que se tienen que evaluar. Eso sí, es necesario realizar un esfuerzo físico y mental que en ocasiones se ve limitado por las sillas empleadas.
Es necesario contar con sillas que ayuden a que se adopte la posición correcta, es decir, indiferentemente de su tamaño, algo que realmente influye. Por ello, las sillas puede ser lisas o acolchadas, eso sí, contando con un respaldo que sea apto para cualquier tipo de actividad y formación. De este modo, nos encontramos con una variación en el rendimiento medio que se puede producir en algunos grupos de alumnos.
La seguridad es importante
La ergonomía escolar es uno de los mejores métodos de prevención de posibles problemas de salud. Al mismo tiempo, permite a los usuarios evitar algunos riesgos estudiantiles o formativos. Este es el caso de los problemas de espalda. Estos pueden producir en algunas ocasiones por una mala configuración o uso de la silla en cuestión. De este modo, se puede llegar a ocasionar algunas lesiones o fracturas en la zona lumbar.
En la actualidad existen innumerables estudios donde se demuestra que en los niños con edad escolar tiene un incremento significativo las lesiones y problemas dorsales. De esta manera, se acentúa la problemática, ya sea por malas posturas a la hora de sentarse o bien por un uso indebido de la silla. Los centros educativos tienen que adaptarse a las circunstancias y fomentar entornos seguros en las aulas para evitar problemas tanto de seguridad como de rendimiento.
Factores que inciden en la ergonomía
En la actualidad existe una concepción equivocada de ergonomía en el momento de hablar de ella. No es únicamente esos elementos que inciden directamente en el ser humano, como puede ser el mobiliario de la clase, ya sea una silla o una mesa. Existen muchos otros elementos que interactúan con el usuario y que pueden hacer que su rendimiento se vea gravemente perjudicado.
La ergonomía no depende única y exclusivamente de los elementos geométricos que hay a nuestro alrededor. Por ello, es necesario comprender y analizar el comportamiento humano en los lugares de estudio y trabajo y su interacción con el entorno. También se tiene que analizar la temperatura de la sala, los posibles ruidos o vibraciones que se produzcan en ella y la ventilación. Se trata de aspectos que influyen directamente en el rendimiento académico de los estudiantes durante toda su etapa escolar.
La automatización de procesos productivos en una sociedad de cambios, ha hecho que ahora se estudie y analice más todos esos factores externos que inciden en la productividad. No hay que olvidarse de que estamos generando un hábito y rutina en los alumnos. Estos harán su actividad mediante aparatos electrónicos. Por ello, se precisa que se establezcan unos parámetros para que se pueda conseguir una correcta vinculación entre el ser humano y el entorno en un sector educativo.
El ambiente de estudio
Es uno de los aspectos a valorar y considerar a la hora de emprender una aventura profesional de ámbito educativo formativo. El ambiente de estudio y aprendizaje es como si se tratase de un elemento adicional pedagógico que influirá en el proceso de enseñanza. De este modo, como hemos indicado anteriormente, el ambiente de estudio no depende única y exclusivamente de los aparatos tecnológicos. Hay que tenerlos a nuestro alcance, pero también hay que valorar todos esos aspectos exteriores que inciden directamente sobre el mismo.
El ambiente de estudio es ese conjunto de condicionantes que influyen en un proceso determinado. Es cierto que algunos tienen mayor relevancia que otros, pero en su conjunto hacen que se den las condiciones óptimas para que se pueda desarrollar tu actividad educativa desde el inicio.
La ergonomía escolar significa un cambio de paradigma educativo, en el que hemos pasado de “qué enseñar” a “cómo enseñar”. En un correcto ambiente de estudio no hay que olvidarse de que los usuarios tienen que interactuar con el entorno que le rodea, por lo que se tienen que dar las condiciones óptimas para que se pueda desarrollar una actividad simple sin existir importantes cambios que incidan en su rendimiento.







