En un momento como el actual, donde la preocupación por el medio ambiente y la ecología está predominando en nuestra sociedad y entorno, es el mejor instante para cambiar nuestra dinámica. Por ello, en muchas ocasiones nos centramos en incorporar a nuestras estancias mobiliario sostenible que ha sido fabricado y construido con materiales ecológicos. Cada vez más, en los espacios de aprendizaje moderno se adaptan a las tendencias actuales y a los nuevos tiempos.
En muchas ocasiones se terminan diseñando una serie de mobiliarios que han sido fabricados con materiales naturales. Los cuales, no cuentan con ningún tipo de tratamiento químico. Este hecho hace que no sean perjudiciales para el ecosistema, ni el medio ambiente, protegiendo también la salud de las personas que lo compran y lo utilizan.
Al adoptar esta estrategia de comprar mobiliario sostenible, ayudas que el entorno sea más saludable al no emitir gases nocivos para el medio ambiente. Esto ayudará a que el aire esté más limpio.
Cuando se procede a escoger un mueble de este tipo hay que valorar varios aspectos. Entre ellos destacan el ciclo de vida de las materias primas de las cuales está fabricado. Por otro lado, no hay que olvidarse del diseño y de la producción de los mismos, por lo que es necesario que se destine la menor cantidad de materia prima para que no exista una sobreexplotación del recurso y se garantice su durabilidad. A todo ello, también se tiene que intentar que el reciclaje de los muebles sea fácil y cómodo para el usuario.

Actualmente, existen varios procesos para seleccionar y evaluar la tipología de ecología. Los certificados PEFC y FSC, garantizan que la madera y sus posibles derivados su procedencia de bosques que han sido tratadas de forma sostenible.
Características del mobiliario sostenible
Cuando pensamos en un mobiliario sostenible, nos referimos a ese tipo de muebles que cuentan con una fabricación que no daña al medio ambiente. Entre sus características destaca que cuentan con un desmontaje fácil, algo que a la hora de reciclarse se agradece. De este modo, se puede agrupar cada una de sus partes en distintas categorías, agilizando su proceso de reciclaje.
Cabe destacar que tenemos que pensar que un mueble sostenible tiene que contar con una material que sea de cercanía. De nada sirve que trabajemos en un mueble para nuestros centros educativos y que contemos con materiales próximos si luego con la distribución realizamos un gran proceso de reparto que contamine más de lo necesario.
Respecto al mobiliario escolar, tenemos que contar con un tipo de muebles sostenible que tenga una buena limpieza y que no pueda hacer daño a las personas. Por ello, hay que trabajar en muchos aspectos. Existen algunas firmas que se caracterizan por emplear un tipo de madera que no necesita tratamiento ni mantenimiento, algo que ahorran costes. A todo ello, algunas compañías emplean madera de árboles provenientes de zonas deforestadas para fabricar sus muebles. Esto hace que se reutilice la materia prima sin realizar acciones agresivas contra el ecosistema.
Una de las mejores opciones que podemos tener a nuestro acceso en los centros escolares es emplear sillas que estén fabricadas con maderas recicladas, como el mobiliario Montessori, u otro tipo de material derivado. Así damos una imagen de preocupación por medio ambiente y damos ejemplo a nuestros alumnos.
Por último, tenemos que tener en cuenta que muchos materiales que actualmente utilizamos en nuestros centros son ya de por sí ecofriendly. Muchas veces los tablones de anuncios están formados de corcho. En ocasiones, este tipo de mobiliario sostenible cuenta con una función múltiple y cuenta con dimensiones que se adaptan a cualquier tipo de entorno. Por ello, este mobiliario está diseñado con la intención de optimizar el espacio, ya sea en estanterías o mostradores.




